Mencia, Brancellado y Caiño

Mencía

Variedad cultivada principalmente en el noroeste de España, en el Ribeiro resulta una variedad bastante completa sobre todo para la elaboración de vinos jóvenes, con paso amable e intensos aromas primarios. Es una variedad de brotación temprana y de ciclo corto por lo que madura con facilidad (es sensible a las heladas tardías). Presenta una variedad de fertilidad y productividad alta. Su cultivo es apto para localizaciones de maduración tardía. Su porte es semierguido. Los vinos monovarietales que produce son finos, elegantes y afrutados que nos recuerdan principalmente a pequeños frutos del bosque rojos y negros. Puede alcanzar altas graduaciones que rondan los 12-14º alcohólicos y normalmente constan de una acidez total ligera de 4 a 4,5 gramos por litro expresada en ácido tartárico, resultando unos vinos jóvenes algo golosos y de paso fácil. En las bodegas del Ribeiro suelen mezclar esta variedad con otras autóctonas de mayor potencial en taninos hidrolizables y acidez que le proporcionan una buena estructura y una mayor y mejor evolución en el tiempo.

Brancellao

Considerada la tercera variedad tinta autóctona del Ribeiro de mayor representación en la zona, posee una buena expresión aromática y aporta suavidad y buen paso de boca aunque es escaso su aporte de taninos hidrolizables. Se utiliza como variedad complementaria aportando entre otros complejidad en aromas y grasa. Es una variedad de producción media, de porte semierguido y horizontal. Con facilidad para alcanzar la maduración, su ciclo es algo largo y maduración media. Sus propicias aptitudes para la maduración, permiten la obtención de mostos con un alto contenido en azúcares y una acidez media, cuyos resultados son la producción de vinos aromáticos, con cuerpo, grasos y de poca estructura. Las bodegas de la zona suelen utilizar esta variedad como complementaria, mezclándola con otras variedades de mayor contenido en taninos hidrolizables, ya que aporta complejidad aromática donde destacan los olores a frutos rojos y el equilibrio de sabor, potenciando la adherencia y viscosidad del vino, así como el volumen y grasa del conjunto.

Caiño

Esta es una de las variedades tintas autóctonas más típicas del Ribeiro y la segunda en producción. Destaca su gran potencial aromático que al utilizarse como complementaria, aporta a los vinos complejidad e intensidad en aromas. Es una variedad de porte horizontal, resistente a la sequía y de buena adaptación a terrenos poco fértiles (pero ricos en potasio). Su época de brotación es precoz y la de maduración es media-tardía, obteniéndose un ciclo algo largo. Admite podas cortas y necesita buena insolación aunque no directa al racimo porque es sensible al golpe de sol. El contenido alcohólico ronda el 12% por volúmen y una acidez entorno a 6 gramos por litro expresada en ácido tartárico. Los vinos que se producen son alegres, muy aromáticos, frescos y de estructura media. Al utilizarse como complementaria, la mezcla con otras variedades de mayor estructura, proporciona vinos jóvenes muy interesantes con aromas intensos, afrutados y florales, de paso amable y fresco.